Es una terapia psicoespiritual porque aúna el cuerpo físico, energético y espiritual.
La mayoría de los desequilibrios que se manifiestan en el cuerpo físico vienen de impactos que hemos sufrido emocionalmente e incluso de otras vidas y que quedan impregnados en nuestras capas más sutiles.
Al ser una terapia integral, abarca todo lo que somos conectando nuestros tres cuerpos entre sí y pone al servicio todo nuestro potencial para recuperar nuestro completo equilibrio.
Podemos tratar desde dolencias físicas o desequilibrios fisiológicos hasta emocionales, mentales e incluso kármicos.
Utilizaremos técnicas como el rebozo, la sobada, el sonido, la ritualidad y la imposición de manos para abordar la necesidad individual.
Duración: 75 min.



















